Publicado 20 de Abril de 2010
El sentido más importante en la trucha es el oído, tiene dos ubicados en la cabeza, más dos líneas sensoriales a lo largo de ambos lados del cuerpo. Su costumbre es comer por las noches, su oído es tan sensible y complejo que le permite ubicar la presa por pequeños movimientos.
Si bien su vista es muy importante, debemos tener en cuenta que desde que muestra interés por avanzar hacia el origen del ruido, aunque sea muy pequeño que hace una mosca caer al agua, es porque sintió el ruido y no porque la vio.
Una vez que la mosca cayó al agua si está en actividad de comer subirá a "ver" que fue y observará detenidamente.
Si lo que ve es algo que le llama la atención porque tiene un parecido con un ser vivo, que no va muerto sino que hace cierta resistencia a la corriente o bien va río abajo pero al mismo tiempo como nadando suavemente hacia el centro de la corriente, lo más posible es que la siga observando durante la mayor parte de la deriva y hasta que ésta llega a su fin, pero si durante ese recorrido el pescador ha dado un tirón, o bien lo hace al llegar al final de la deriva, el pez puede tomar, pero en la mayoría de los casos, en los que el pez no ha tomado al principio, la probabilidad mayor es que no tome luego.
En el caso de éstas truchas cuando están en actividad de comer, casi siempre subirán a "ver" que fue lo que cayó al agua, y muchas repiten subiendo varias veces al mismo señuelo o al de otro pescador.
En Green Baker Lodge las místicas truchas marrones no se hacen esperar, así como las arco iris de gran tamaño. La cristalinidad de sus aguas y el lecho compuesto por troncos y vegetación forman un escenario impresionante al ver pasar truchas que sobrepasaban los cincuenta cm de largo.