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DESCRIPCIÓN:
Este programa está diseñado para personas con conocimientos básicos y sin una vasta experiencia previa, con mediana condición física, que se sientan cómodas en ambientes acuáticos dinámicos y por supuesto que deben saber nadar. Todos estos requisitos para que se dejen mecer y llevar por el cauce de agua más grande de Chile y la Patagonia.
Este descenso cubre una distancia aproximada de 180 kilómetros, desde las cercanías de la ciudad de Cochrane y su lago homónimo (foto: punto celeste superior derecho) y la localidad de Caleta Tortel (punto celeste inferior izquierdo). En la esquina superior izquierda, Campos de Hielo Norte. Sin embargo, esta distancia es cubierta, no sólo por la propulsión de nuestros remos (5 a 7 kilómetros por hora), sino también por el movimiento constante del río, que lleva una velocidad promedio de entre 12 y 14 km por hora.
En resumen, las jornadas de navegación diarias van de 3 horas las más cortas, a 7 horas las más largas, con descansos incluidos.
El volumen de agua que lleva el río Baker, impresiona y atemoriza a quienes no lo conocen, o solo han oído hablar de él. Sin embargo, este río fue navegado por familias enteras que se desplazaban en sus aguas utilizando como único medio de transporte las precarias balsas de madera, las cuales tenían una maniobrabilidad muy reducida y con elementos de seguridad mínimos.
Los riesgos reales de esta ruta se presentan por las moderadas contracorrientes, algunos troncos y ramas, ya identificadas por nuestros guías, los cuales involucran protocolos de acción y planes de contingencia muy claros, tendientes a minimizar los riesgos y las consecuencias de un probable incidente.
Las contracorrientes o "eddies" presentes en todo el cauce del río Baker, son las responsables más comunes de volcamientos en nuestros participantes. Sin embargo, la única consecuencia de esta acción es la de mojarse y ganarse un golpe de frío, pues tanto la instrucción del primer día, como los protocolos de seguridad y la habilidad de nuestros guías, permitirán que esta experiencia se convierta sólo en una grata anécdota de viaje.
En este mismo contexto, existen tres rápidos, dos de ellos clase 2+ (navegación con planificación y precaución) y el Saltón del paso San Carlos, clase 5+ (imposible navegar), el cual se portea completamente por alrededor de 1 km.
El resto del cauce, se describe como un gran volumen de agua culebreando de manera constante, entre las Cordillera de los Andes hasta alcanzar las cercanías de Caleta Tortel. La maniobrabilidad que presentan los kayaks hace de este viaje una navegación altamente segura con un apropiado conocimiento del área y una adecuada instrucción tendiente al correcto manejo en técnica de maniobra, remado y planes de contingencia en caso de volcamientos.